Quien me iba a decir que justo en el ecuador de mi estancia erasmusera empezaría a tener que despedirme de gente?? Pues si, así ha sido. No hubieron dramas, ni llantos, solo un “hasta la vista”. Se le queda a uno el cuerpo raro al pensar que cuando esto se acabe cada uno se irá a su casa y que por muy bien que te lleves con la gente, no vas a volver a quedar para comer en el Lady Wulfrun, o para hacer la compra en el ASDA, o para ver una peli cuando vives a mas de 1000 km de la otra persona. Está bien eso de volver a casa, reencontrarte con tus amigos, con la familia, pero no hay algún modo de no perder a tus nuevos amigos? Tu nueva vida?
Sé que es algo inevitable, todos los que se van de Erasmus tienen esa “depresión post erasmus” que dependiendo de la persona puede durar hasta meses. Tranquilos, que yo soy super woman, y a mi esas mariconadas no me afectan… o si?
PD: te echaremos de menos :(